viernes, 21 de junio de 2019
Testigo de excepción de Francisca Aguirre, Premio Nacional de las Letras 2018
Un mar, un mar es lo que necesito.
Un mar y no otra cosa, no otra cosa.
Lo demás es pequeño, insuficiente, pobre.
Un mar, un mar es lo que necesito.
No una montaña, un río, un cielo.
No. Nada, nada,
únicamente un mar.
Tampoco quiero flores, manos,
ni un corazón que me consuele.
No quiero un corazón
a cambio de otro corazón.
No quiero que me hablen de amor
a cambio del amor.
Yo sólo quiero un mar:
yo sólo necesito un mar.
Un agua de distancia,
un agua que no escape,
un agua misericordiosa
en que lavar mi corazón
y dejarlo a su orilla
para que sea empujado por sus olas,
lamido por su lengua de sal
que cicatriza heridas.
Un mar, un mar del que ser cómplice.
Un mar al que contarle todo.
Un mar, creedme, necesito un mar,
un mar donde llorar a mares
y que nadie lo note.
viernes, 17 de mayo de 2019
sábado, 27 de abril de 2019
el destino de Dios
de venir el devenir se cansa
los astros del destino se casan
dios se cansa
vivir se vuelve lento
miércoles, 24 de abril de 2019
viernes, 19 de abril de 2019
Pascua
Ofrecer a las cosas sus nombres,
Jugar a ser dios y matarte y resucitarte,
Como a un guerrero griego de un mito, olvidado.
miércoles, 17 de abril de 2019
FIN
Que no sepa el ocaso, trémulo niño,
Conseguir la luna, robarla,
Abrazar el miedo, matarlo.
Siempre, todavía, y nunca,
Sobre la piel quieta, murmuro.
Quizá o nunca,
Sobre el sueño duermo.
En cada esquina, puta,
Terminaré este cuento, fin.
miércoles, 10 de abril de 2019
Y si fuera él?
Alguien se levanta entre mis manos
como un cuerpo venido de algún lado.
Surges, surges y siempre vuelves a surgir,
como otro siendo el mismo
como todos siendo alguien
como aquel siendo este.
domingo, 3 de marzo de 2019
El diablo
Yo estoy loco creía. La nevazón de la avaricia
es la perplejidad de la tierra, su pulsar, decía, mientras pensaba, que la
avaricia es la nevazón de la tierra perpleja que pulsa, pero escuchaba que
alguien me decía, que la perplejidad se enerva de la avaricia en el pulsar de
la tierra, aunque creía, que la tierra es avara de perplejidades, se enerva y
así pulsa, y grité: ¡Hijo de una gran perra! El pulso de tu mano en la avaricia
nos deja a todos perplejos y esta tierra me enerva. Así fue como emergí a esta
rutina llena de seguidores ignorantes que continúan matando en asaltos
estúpidos, en guerras infundadas. Quiero el sufrimiento verdadero, que nadie se vaya de este plan
creado a mi medida. Antes vivía de la muerte, ahora del miedo.
lunes, 18 de febrero de 2019
JULIO CORTÁZAR - RAYUELA
(...) y lo que llamamos amarnos fue quizá que yo estaba de pie delante de vos, con una flor amarilla en la mano, y vos sostenías dos velas verdes y el tiempo soplaba contra nuestras caras una lenta lluvia de renuncias y despedidas y tickets de metro.
***
Como no sabías disimular me di cuenta en seguida de que para verte como yo quería era necesario empezar por cerrar los ojos, y entonces primero cosas como estrellas amarillas (moviéndose en una jalea de terciopelo), luego saltos rojos del humor y de las horas, ingreso paulatino en un mundo-Maga que era la torpeza y la confusión pero también helechos con la firma de la araña Klee, el circo Miró, los espejos de ceniza Vieira da Silva, un mundo donde te movías como un caballo de ajedrez que se moviera como una torre que se moviera como un alfil.
***
La técnica consistía en citarse vagamente en un barrio a cierta hora. Les gustaba desafiar el peligro de no encontrarse, de pasar el día solos, enfurruñados en un café o en un banco de plaza, leyendo-un-libro-más.
***
«Oh sí, oh sí que es verdad», y Oliveira, un poco borracho él también, sentía ahora que la verdad estaba en eso, en que Bessie y Hawkins fueran ilusiones, porque solamente las ilusiones eran capaces de mover a sus fieles, las ilusiones y no las verdades.
miércoles, 13 de febrero de 2019
SAFO - año 630 a.C.
Desde Creta ven, Afrodita, aquí
a este sacro templo, que un bello bosque
de manzanos hay, y el incienso humea
ya en los altares;
suena fresca el agua por los manzanos
y las rosas dan al lugar su sombra,
y un profundo sueño de aquellas hojas
trémulas baja;
pasto de caballos, el prado allí
lleno está de flores de primavera
y las brisas soplan oliendo a miel…
Ven, Chipriota, aquí y, tras tomar guirnaldas,
en doradas copas alegremente
mezclarás el néctar para escanciarlo
con la alegría.
a este sacro templo, que un bello bosque
de manzanos hay, y el incienso humea
ya en los altares;
suena fresca el agua por los manzanos
y las rosas dan al lugar su sombra,
y un profundo sueño de aquellas hojas
trémulas baja;
pasto de caballos, el prado allí
lleno está de flores de primavera
y las brisas soplan oliendo a miel…
Ven, Chipriota, aquí y, tras tomar guirnaldas,
en doradas copas alegremente
mezclarás el néctar para escanciarlo
con la alegría.
martes, 29 de enero de 2019
Efímero
Comprobar el límite del tiempo
Allá donde el silencio se congela,
Y extender una mano cálida que lo derrita
Para entender lo efímero,
Para sobrevivir al paso de los momentos.
Corroborar la escalada del miedo
Allá donde el grito se congela,
Y explicar al monstruo su delicadeza,
Para suplir lo trágico,
Para divisar la valentía.
Quizá entre palabras,
Allá donde todo se dice,
Haya un instante de visiones,
Para comprender,
Para vivir lo inexplicable.
viernes, 25 de enero de 2019
El destino de Dios
Cada hombre puesto sobre el cajón ensayando su entierro. Un infierno sin entrada ni salida, donde unos pocos nacen, mueren, y vuelven a nacer. Un paraíso dividido en norte y sur, donde unos pocos comen y otros sólo rezan. Así, sin dios ni diablo, veremos crecer el azar.
lunes, 14 de enero de 2019
Ofrecer al mundo las cosas...
Ofrecer al mundo las cosas,
como quien ofrenda tempestades,
y devolverle al cielo las aves que enjaulamos,
como quien se despoja de infinitos.
Tejer una tierra con el barro,
devolverte las costillas y nacer.
De todos es la fuente de la vida y de la muerte.
Quizás se abra el abrazo.
Quizás se unan las distancias y una revolución
de cercanías nos alcance,
como quien sueña realidades,
como quien nada en el desierto.
Aferrarse con uñas al mar.
Dejar al destino que huya,
como quien mira lo que nos mira y no ve,
como quien grita en silencio y escupe flores.
Quietos sobre las brasas
quemar la esperanza y beber sus cenizas,
como quien entrega su cuerpo al alma,
como quien abraza el vacío y crece.
Convocar la boca de un lobo que reza,
como quien alcanza la luna y la deja caer.
Hay continentes que mienten la paz y la guerra.
Una puerta que condena y se cierra y se abre.
Tantas formas de decir que se desmayan sobre mi,
como quien camina o corre,
como quien se arrodilla ante Dios y te pega.
lunes, 10 de diciembre de 2018
CARTA XXIV
Tu voz
Cruza la
soledad hasta mí
Las guerras se
desmayan
Un sinfín de
caracoles esperan su orilla
Venderemos la nada a un postor
Que se
llenará de todo menos nosotros
Somos dos
sobrevivientes del tiempo
Puestos
frente al abismo de la espera
El perfume
de la distancia sobre mis heridas
La vida
merodeando las esquinas que nos verán pasar
Somos el
aliento de un beso
Que el
viento mece
La verdad es una ilusión, que nos ampara
Hay momentos que anclan, son recuerdo
Cielos que se vendan los ojos, de dios
Dicho en tus ojos el poema, callomiércoles, 21 de noviembre de 2018
CARTA XXIII
Sobre la alfombra rota sin sueños
Vuela el fuego y renaces
No estás en mi piel
Hay una canción silenciada
Un beso de papel que te
nombra
lunes, 19 de noviembre de 2018
miércoles, 24 de octubre de 2018
El destino de Dios
Una lápida. El diablo, vuelto en sí. Con los ojos puestos en
tu camino. Divide la senda que nos ha de buscar. En el final de un sin sentido
arrojado a la nada. Dios se acerca a las puertas del infierno, reza, y grita en
una voz que sorprende, cruel. Puede que alguien le abra, o lo eche.
Mientras los papeles de su guión se queman. Nuestra vida entera está tirada al
borde de un rincón sin paredes. Esperando. Solloza. Se mece. Marea al viento.
Tira un rayo a una nube desconocida. Y crece la lluvia en tus ojos.
jueves, 18 de octubre de 2018
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