sábado, 4 de abril de 2026

Argenpolis

 

 

Golpean tu puerta, al esclavo de dios siendo un pobre diablo.

 

Decir que la casa está limpia deja la estancia rota de mentiras, por eso mientras limpio rezo porque alguna vez logre decirlo. Pero es casi imposible si el gato se suelta el pelo, entonces, la casa está, lo que es decir que existe y alguna vez será las ruinas de una antigua civilización. El placard difícilmente logre eludir los años, su madera rojiza sobrevendrá la nada, a no ser que los estantes se petrifiquen; por suerte el enrollo de ropas se disolverá como un jugo de pomelo. Cuando en la distancia alguien quiera saber algo de mí, siendo ya museo este templo, tocarán las paredes marmoladas, y las hadas del mármol les dirán quienes fui. Ser Atenea en Buenos Aires y vivir en Boedo suele ser una tarea difícil. Aunque es cierto que una construcción italiana de casas tipo chorizo tienen la ventaja de sus paredes de cuarenta y cinco centímetros en comparación con las construcciones modernas de paredes finas. Gracias a la intimidad que me confieren, mis vecinos saben poco, paso desapercibida por las calles fingiendo ser quien no soy, para mi tranquilidad y la de todos. ¿Quien podría entender que Palas Atenea es su vecina?

Por eso guardo el secreto, para no desequilibrar el normal funcionamiento de una mente en tratativas de adaptarse a la causalidad. Aunque convengamos, la casualidad también existe. Como aquel día que paseando por la plaza de San Telmo creí ver la figura pictagórica, una mezcla de la armonía matemática de mi amigo Pitágoras y la pintura, ya para este momento del relato surrealista de Homero. Alguien podría confundir a mi Homero de la Odisea con un tal Simpson, yo hablo de aquel que inauguró la literatura olvidándose de mí. Helena me quitó todo el brillo, esa cualquiera que se tiró en brazos de cuantos hombres estuvieran dispuestos a guerrear. La diosa soy yo, che. Está bien que ahora vivo en Argentina por esos cruentos destinos que me trajeron a esta tierra de naturaleza exuberante pero lejana a la Av. Corrientes de noche. No es fácil ser una desconocida después de tanta fama. A veces extraño que se brinquen de rodillas a mis pies y me imploren como en los viejos tiempos. Obviamente no tengo pareja, nadie tiene la sutileza de conquistarme. Tuve una infancia difícil, Zeus mi padre, era el único hombre que podía con mi complejidad, pero siempre me costó perdonarle lo de la vaca, mi madre quedó destruida. Ahora está de gira por el Oriente. Lo último que supe de él fue que escapó de la cárcel y raptó una musulmana. Con Adonis nos separamos hace 500 años en Montecarlo. El gobierno griego me gira algunos euros de una pensión especial para trabajadores del Olimpo. Podría estar mejor, lo sé, pero ya a nadie le interesa saber sobre los dioses griegos, ya no nos adoran, nos estudian. Estudiar no es adorar. Adoraciones eran las de antes, gente gritando, cantando, bailando, entregando sacrificios animales. Ahora en el templo los fieles son turistas japoneses. Los dioses griegos estamos en la ruina. Me fui de Atenas para no ver la decadencia. Pienso que esta casa es especial, sus paredes me dejan tranquila, van a aguantar, lo sé, y en un futuro habrá miles de fieles turistas disfrutando del placard petrificado o del gato embalsamado, cerquita del Obelisco, en la otra punta del continente griego para mal de los vanidosos que creen ser el origen de la cultura occidental. El origen soy yo que retorno a la fuente de los Españoles y me río de rodillas a la Meca de Palermo. Total siempre hay tiempo para buscar mis pertenencias en el museo de Inglaterra. Mientras, disfruto de esta casa tipo chorizo en Buenos Aires; "chorizo" palabra de difícil traducción. 



A veces al diablo se le antoja una alegría

 

A veces al diablo se le antoja una alegría, compra destinos que hablan solos en una plaza, aúlla sobre sudarios de pluma, inventa un cielo de rocas, te cuelga de su razón, del silencio de la prisa, despierta el odio del hielo, da la mirada a tu rostro, y escribe tus secretos como un cazador preso de la virtud hecha de errores, vencida de azar.



sábado, 28 de marzo de 2026

domingo, 1 de marzo de 2026

Trump

 


no me digas guerra

haz paz

con los buñuelos de sed

del escaparate

enfrenta la bestia

con la espada de Miguel

ganale 

que el orden divino

llame al terrenal y haya una justicia 

hecha con la ley de Dios





tierra




áspera y ferviente copa

de un vino que todos tomaremos

tierra que nos sostiene

y nos contiene

y donde iremos a parar




sábado, 14 de febrero de 2026

san valiente

 


Me moría de memoria;

se vivía olvidando;

me pasaba seguido;

 

en lo que ser cada día,

en lo que será.



viernes, 13 de febrero de 2026

viernes 13

 

un espejo vino a verme,

el futuro pasó alguna vez por la puerta,

y entró...



domingo, 25 de enero de 2026

domingo, 7 de diciembre de 2025

Estoy escrita

 


Estoy escrita

sobre los márgenes de mis deseos

en el secreto párrafo de su boca,

el espeso marco del adentro;

estoy escrita y ya no estoy;

es una muerte que muere

en el preludio del siguiente capítulo;

soy una palabra entre dientes apretados,

fetiche invisible de páginas extremas.



domingo, 9 de noviembre de 2025

viernes, 24 de octubre de 2025

mariposa

 


el ave ve y

la fe de Dios habla 

con otra palabra

porque ésta está sucia

en el mar que posa

como una mariposa












lunes, 20 de octubre de 2025

viernes, 19 de septiembre de 2025

Dolores

 


La historia es el rugido de tus dientes

El látigo afilado del abismo en la ventana

Quizá una edad o un pez rojo en la bañera

Si la jaula del toro se abre, corre

Porque eso también será historia

Que le cuentes a los muertos de tu razón

A los guardianes de tu silencio

Y la luz? La luz deslumbra

 




miércoles, 17 de septiembre de 2025

Los ojos de tu silencio

 


Es hora

De decir luna

En el eclipse del viento

Y no encuentro la palabra

Que perdí 

El destino, los cuervos

Paraísos desmembrados

Cercan la verdad y la nombran

La antorcha apagada de una libertad encendida

Es un espejo que me mira

A los ojos 

Del silencio


Gualeguaychú

 


El amor de una madre

Que perdí y que encuentro

En un parador de ruta



 


 


jueves, 31 de julio de 2025

Poema de un amigo al que quiero mucho!

 

Soy palabras para este atardecer
arrullo para acunar memorias
que se desprenden de árboles caídos
cómo tu nombre, hermoso y breve
contenido por la tierra seca de noviembre.
Soy viscosamente el espacio que habito
y corro para ocupar tu sombra
en la mesa de las fiestas
para acabar tus cartas inconclusas
para saciar tu sed en mi garganta.
Y que quedará de todo esto,
sino el recuerdo, un sueño de datura
en el que alguien hace un mudo gesto negativo
y yo no soy
sino en la bruma que lo envuelve
tragando esta ciudad baldía
para volver a sus huesos y su tierra.
Quizá me aburra un día,
de tanto atardecer pastoso,
de tanto velar armas inútiles,
y te vaya a buscar a tu lugar inmóvil,
entonces haré mis tres preguntas,
brindaremos con un vino dulce
y me recostaré para oír eternamente
el final incompleto de tu poema
sobre el mar, sobre la arena y el silencio.
Andres. (90)

miércoles, 30 de julio de 2025

eso hay

 

lágrimas de sal en el mar de los lamentos,

un desierto abierto a la tempestad,

eso hay...

Jorge Luis Borges in Sicily, 1984.


 

viernes, 25 de julio de 2025

martes, 15 de julio de 2025

La creación del mal

 


Y en el principio creó Satanás la contaminación del cielo y de la tierra.

Y dijo sean las tinieblas y fueron las tinieblas.

Y creo la servidumbre y la esclavitud. Y el holocausto. Y la injusticia y el veneno del alma.

Y el chismerío. Y la suciedad. Y el alcohol.

Y la salvación en manos de la muerte.

Y cuando se sintió cansado de crear se sentó sobre la cabeza de Medusa.