Me moría de memoria;
se vivía olvidando;
me pasaba seguido;
en lo que ser cada día,
en lo que será.
Me moría de memoria;
se vivía olvidando;
me pasaba seguido;
en lo que ser cada día,
en lo que será.
Estoy escrita
sobre los márgenes de mis deseos
en el secreto párrafo de su boca,
el espeso marco del adentro;
estoy escrita y ya no estoy;
es una muerte que muere
en el preludio del siguiente capítulo;
soy una palabra entre dientes
apretados,
fetiche invisible de páginas extremas.
el ave ve y
la fe de Dios habla
con otra palabra
porque ésta está sucia
en el mar que posa
como una mariposa
La historia es el rugido de tus dientes
El látigo afilado del abismo en la ventana
Quizá una edad o un pez rojo en la bañera
Si la jaula del toro se abre, corre
Porque eso también será historia
Que le cuentes a los muertos de tu razón
A los guardianes de tu silencio
Y la luz? La luz deslumbra
Es hora
De decir luna
En el eclipse del viento
Y no encuentro la palabra
Que perdí
El destino, los cuervos
Paraísos desmembrados
Cercan la verdad y la nombran
La antorcha apagada de una libertad encendida
Es un espejo que me mira
A los ojos
Del silencio
Y en el principio
creó Satanás la contaminación del cielo y de la tierra.
Y dijo sean las
tinieblas y fueron las tinieblas.
Y creo la
servidumbre y la esclavitud. Y el holocausto. Y la injusticia y el veneno del
alma.
Y el chismerío. Y la suciedad. Y el alcohol.
Y la salvación en manos de la muerte.
Y cuando se
sintió cansado de crear se sentó sobre la cabeza de Medusa.
digo luna y se abren los ojos de la noche
y todo lo que es tiembla de amor,
bailo sobre la esperanza de verte
y amanezco al borde de un abismo
que no es un ismo