Poema
La sombra de un cuerpo trae el infierno de tu nombre,
y una duda dormida en un sueño de miradas,
y una profundidad que se mece en cuna de tierra como la mar,
los pasos no avanzan sin un alma,
los recuerdos nadan en el cuerpo,
los pescadores apresan madrugadas,
la sal seca orillas,
las redes siempre esperan.
Primera persona
Estoy en la playa y el sol es un infierno que hace mi sombra,
alguien me mira mientras duermo, el mar está bravío, ese alguien
camina hasta la orilla, avanza hasta la escollera, parece no tener
alma, mis recuerdos flotan a la conciencia, es un pescador, hay sal
en la orilla, tira las redes y espera.
Interrogante
Por qué una playa y un sol que es un infierno, por qué mi sombra
mientras duermo, por qué el mar bravío, por qué la orilla y el
pescador que parece no tener alma, por qué recuerdo y el pescador
tira las redes y espera.
Declaración
Estoy en la playa sí, mi infierno se parece al sol, duermo sobre la
sombra mientras el mar bravío llega a la orilla y el pescador que no
tiene alma, recuerda tirar las redes y esperar.
Tercera persona
Hay un cuerpo al sol en la playa, parece un infierno de sombras con
el mar bravío quejándose, en la orilla la sal molesta al pescador que
parece tirar redes y esperar.
Si hay un sol hay un infierno
Si hay un sol hay un infierno, y sus sombras. Si hay un mar bravío
hay un pescador; la sal seca las orillas, pero él se acerca y tira las
redes porque si hay redes hay peces y entonces espera.
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