no me digas guerra
haz paz
con los buñuelos de sed
del escaparate
enfrenta la bestia
con la espada de Miguel
ganale
que el orden divino
llame al terrenal y haya una justicia
hecha con la ley de Dios
no me digas guerra
haz paz
con los buñuelos de sed
del escaparate
enfrenta la bestia
con la espada de Miguel
ganale
que el orden divino
llame al terrenal y haya una justicia
hecha con la ley de Dios
áspera y ferviente copa
de un vino que todos tomaremos
tierra que nos sostiene
y nos contiene
y donde iremos a parar
Me moría de memoria;
se vivía olvidando;
me pasaba seguido;
en lo que ser cada día,
en lo que será.