lunes, 10 de diciembre de 2018

CARTA XXIV



Tu voz
Cruza la soledad hasta mí
Las guerras se desmayan
Un sinfín de caracoles esperan su orilla

Venderemos la nada a un postor
Que se llenará de todo menos nosotros
Somos dos sobrevivientes del tiempo
Puestos frente al abismo de la espera

El perfume de la distancia sobre mis heridas
La vida merodeando las esquinas que nos verán pasar
Somos el aliento de un beso
Que el viento mece


La verdad es una ilusión, que nos ampara
Hay momentos que anclan, son recuerdo
Cielos que se vendan los ojos, de dios
Dicho en tus ojos el poema, callo





2 comentarios:

Jorge Curinao dijo...

Abrazo en la siempre exigente y reveladora luz de la poesía.

Sandra dijo...

Abrazo grande!!!!!!!!!!!!!!!