Somos esclavos del tiempo que también es esclavo del
tiempo, de las agujas que lo marean, del tic tac interminable que lo despierta.
Denle
tiempo al tiempo, para que se vista, beba una copa de vino y luego continúe con
su tarea de relojes y de vidrieras.
Denle al tiempo lo que es del tiempo, mecanismos, péndulos, el cuerpo de las rosas marchitas.
La sed insaciable de ti también es del tiempo donde viven las horas solas, a veces muertas.
La sed insaciable de ti también es del tiempo donde viven las horas solas, a veces muertas.
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