jueves, 4 de septiembre de 2014

el abismo es vacío que espera una caída



hay un tiempo para cada cosa y para cada cosa un tiempo,
un viaje, un sismo, un tren, sería bueno desahuciarlos,
para que se confundan un poco y el tren se lleve de viaje al sismo,
y el mundo siga en pie;

en esas olas del mar se esconden los amaneceres,
por debajo de los cóndores pasa el viento más alto,
hay un destello oculto en la noche que nos titila,
fantasmas a la sombra de este amor murmurándonos;

una montaña toca el cielo y es también el ave,              
sobre los ojos se vendan los abismos que habitamos,
y la ceguera de ver siempre lo mismo y seguir mirando,
entonces sobre cada paz una secreta guerra fue abatida;








1 comentario:

Jorge Curinao dijo...

Como cuando el silencio es posible
y las palabras empiezan a temblar.