viernes, 24 de junio de 2022

Fuera del tiempo

 



Tejo con letras invisibles tus silencios.

Noches y días pasan por la ventana

y vuelven siempre,

a un camino que nos camina,

a una ventana hacia ningún lado mirando.

El paisaje aún espera aquí,

cierta soledad se convirtió en mi,

la hora ora al olvido,

la ceniza del viento queda y

un pez

fuera del agua y

un hombre

fuera de la tierra y

una estrella

fuera del cielo y

un sueño

fuera de la noche y

un reloj

fuera del tiempo...




martes, 21 de junio de 2022

La llave Marilyn de Laura Yasan

 


el domingo cuidate rubia del teléfono en el primer llamado estás pintada al segundo estás verde en el cuarto muerta 



miércoles, 15 de junio de 2022

Mensajes para un actor de cine



12 de Noviembre de 2009

Hay un lugar en el daño, el corazón, la mente, buscando algo. Hay un lugar en mi viaje, en mi cuerpo, en la calle, al final, en la estación, y te encuentro, y devuelvo un sueño a mis manos.

  

13 de Noviembre de 2009

Tu soledad sueña pedacitos de sonrisas, manos que la acarician, procesiones con velas, y crucificada vive del alimento de los otros, de algún abrazo, un angelito. Tiene la bendición de la compañía, duerme a la intemperie, revuelve la basura del hambre y del amor; a veces llora lágrimas azules. Tu soledad duele de día, crece de noche, acomoda la espalda, sabe que no está sola cuando un parroquiano le canta, pero quiere cerrar los ojos y siempre le hablan. Tu soledad, la que camina, va al cine, ve televisión, la misma que compra cigarrillos y saca fotos, sola, erguida, esperando, existe, es una atracción turística para franceses, le vi los ojos y sentí el perfume, le tomé el pulso casi sin tocarla. Tu soledad viaja en subte, pasea por las plazas enrejadas, y se termina cuando otra soledad se sacrifica, entonces dos soledades mueren, se matan entre ellas.

 

14 de Noviembre de 2009

En este momento, una caricia en la noche, extraña, como vos, se someterá a una ficción en plena realidad. Y no hay escondite. Será la tranquilidad de saberte acomodado a mi antojo. Ese capricho sabe la nada del abismo que le espera, el vacío del otro lado: tus ojos no estarán puestos sobre esta letra que se marchita sola, sin alma. Entonces escribo como quien calla un grito y sigue permitiendo que suceda el silencio. Mientras rueda una película en la pantalla, en el desierto acribillado de imágenes, en la planicie de un escenario sin lugar, donde sueles estar siendo alguien siempre distinto, inacabable, como yo, sobre esta superficie plagada de letras.

 

15 de Noviembre de 2009

De este modo descanso de la peste de la rutina, de lo cotidiano, de la crueldad de una realidad mentira y verdadera, casi extrema, cercana a la muerte, al desgano, a la sinrazón, en un mundo que todavía nos permite habitarlo, en una tierra golpeada, en una sequía oscura que anuncia inundaciones. Y surge esta flor roja, brillante, como el primer suspiro de la vida, la primera palabra dicha, el primer amor robado, la primera canción bailada, el primer latido, la segunda escuela, la tercera novia, el quinto examen, algunos abandonos, mi primer beso. Aquí yace la palabra desnuda vistiéndose de gala para alcanzarte, o simplemente vistiéndose para salir, para tomar su sentido, para navegar y  avistar la tierra de nadie, conquistarla, inaugurar otro mundo, llegar hasta ese lugar desconocido, recorrer un abrazo sin cuerpos, y volver. La flor roja perfumada de pasiones, la flor roja de vergüenza, la flor roja de vida, es una postal añeja escrita a puño y letra, con tinta azul, hace muchos años, guardada en el cajón, perdida, que hoy renace.

 

16 de Noviembre de 2009

Las estrellas murieron, estuvieron ahí, ya no. Soy parte irremediable de esta farsa que se multiplica como un rebaño. Las veo. Estoy ciega. Me hundo sobre el destino de saberlo. Nada hubiera podido remediarlo. Será así, en un lugar, un espeso marco de cristal se empañará, y ya nada se verá ni de uno mismo. ¿Habrán perdido los astros las manos? ¿Habrán extinguido su luz doliéndose? ¿Habrá sido usted alguna vez ese mismo rebaño que los mira sufrir y los desea y los compra y los vende y los tira o les habla? Escribo, y sigo infringiendo la barrera del tiempo: Usted ya no está, como un lucero eterno que titila en el más acá. Perdón por quebrar el secreto. Alguna vez la brújula enloquece y los ojos se llenan de lágrimas inútiles, y el alma duele, lo sé, pero mucho más la verdad, menos el amor, menos el momento del encuentro, pero los espacios y los tiempos compartidos son una ilusión, una quimera que algún buen director montó esta noche.

 

17 de Noviembre de 2009

Escribo una línea como quien dibuja un horizonte y contempla.

 

18 de Noviembre de 2009

Sigo batallando los renglones, dejando huellas en el Hollywood Boulevar del espíritu. Soy un público inefable, insaciable, que se multiplica cada noche, que rueda en falso, que no aplaude ni llora, pero existe. Algo está por pasar en el siguiente Capítulo. Alguien va a decir “déjà vu”, mientras un gato blanco se cruza. Alguien va a pensar que en breve lloverá, que la casa está vacía, que no hace falta tanta comida en la heladera, que está cansado de fingir felicidades, que está tan vacío, como yo esta noche

 

19 de Noviembre de 2009

Si la apariencia es la madre del engaño, prefiero la orfandad. Si el sobrepeso de una mirada adelgaza el alma, otros sabrán la curvatura de mis gestos, el espesor que intuyo de tus labios. Mi ceguera consiste en ver con otros ojos que nunca se vieron ni a sí mismos. Con pequeños detalles fui construyendo tu rostro, como un armado artesanal hecho a medida. El saber ocupa el espacio de la inocencia, se apropia de la ilusión, por eso un simple objeto preciado por todos, el espejo, puede despreciar. Pero siempre hay una página en blanco, una pantalla, que sirve para sentirse menos mal, más bien, superior o inferior, pero nunca igual. Una imagen que al tocarla se vuelve fría es triste.

 

20 de Noviembre de 2009

Sobre algo queda lo que se va, y esto vino a cubrir como un desmayo lo que veo. Arriba del teclado, arriba del techo, sobre la cama, en todos lados hay partecitas anidando para futuros que llegan rápido, como las estaciones, del tren, del año. Está aquel que se parte en dos con su reflejo para quedarse la mitad aquí y la otra irse silbando bajito. Todo tiene una parte que se queda y otra que se va y viene cada tanto. A veces vos, que soy yo, me mira de lejos y otras de atrás, pero sigo acá, en el medio, como un aljibe en la plaza de mi pueblo, de mi cuerpo que crece. De derecha escribo, de izquierda leo, y en el centro el presente, para que llegue ese hombre que no llegó, o ella, la parca asustada. Por delante nació esto que escribo, enfrente mío, como un espejo.

 

21 de Noviembre de 2009

Presiento que en este tiempo de mi ocio, pulso, como el corazón, sobre el teclado. Es cuando me pregunto: ¿Qué le diré hoy? ¿Qué devendrá esta otra noche igual a la de ayer y antes de ayer y mañana? Pero algo distinto se asoma. Una barrera inextinguible en un idioma. Un modo distinto de tratarnos. A esta altura puedo tratarte de vos, aunque en ingles cueste distinguirlo. Hoy usted sos vos, y lo complico por el sólo hecho de pensar cuan difícil será para un traductor decirlo. Entonces pienso en él, en la forma en que pondrá sus manos en la frente a esta altura, odiándome. Y río del absurdo. Un nuevo itinerario de razones perdidas confluye a este absurdo, usted, hoy, para mi, sos vos, el que decididamente vive una vida, viste un traje, come y duerme, pasea al perro. Y yo soy yo. Esta mujer que no quiere asumir la seriedad de sus años, no sólo porque no los siente sino porque no los muestra, porque no se ha casado aún, ni ha tenido hijos aún, pero mucho más, porque ya no necesita desvestirse para amar, porque el último hombre de su vida se ha extinguido, con un mensaje, parecido a este. Nuevamente encuentro una forma extraña de divertirme gracias a usted, perdón, a vos. Hasta mañana.

 

22 de Noviembre de 2009

Τώρα που είναι τόσο αργά, μπορώ να κοιμηθώ

Ahora que es tan tarde, puedo dormir.

 

23 de Noviembre de 2009

Mientras la luz de una esperanza está esperando al final del túnel, camino, a ciegas, tocando las paredes frías como el mármol. Mientras la marea sube, naufrago, esperando divisar tu tierra. Seguir es la mejor forma de alcanzarte, a menos que me haya perdido en el bosque dando vueltas en círculos, a menos que me siente a descansar y sienta mis sueños cansados.

 

24 de Noviembre de 2009

Fotografías, retratos del ahora, imágenes paganas que se esparcen por el mundo, y ahí estas siendo, un actor sin disfraces, y estoy viendo, tus ojos tristes del martes, tu mirada melancólica del miércoles, tu sonrisa apenas marcada por un gesto inextinguible de la comisura de tus labios, siempre, en cada una de ellas, ese gesto cansado que parece tener miedo de mostrar los dientes de un león que se come la vida, de felicidad, de buenaventura, de futuro. Todos estamos condenados a un final, pero podemos remediarlo, podemos olvidarlo por un rato, y actuar para vivir.

 

25 de Noviembre de 2009

Hoy hay un designio oculto que se está acabando, una estrella más que titila sin que nadie la vea, todos duermen y la noche vela por todos, como los sueños tejen escarabajos de oro en las tormentas, y los tiran al océano y se preñan las ballenas y una perla flota en la orilla de una costa sabiendo su destino en el cuello de una dama. Y los sueños tejen bufandas para el hambre, amores para los desterrados de caricias, bendiciones para los ingenuos de dios, pero hay un designio oculto esta noche que no me deja ver el pulgar con que te escribo, un fracaso rotundo, una frustración malherida, un silencio baco o dionisíaco que me hedonisa de palabras sin sentido, de murmullos descuidados, de este grito al borde la hoguera, entonces, un designio en esta noche espera dormirse hasta mañana, olvidar, remediar, prescindir, acallar, por siempre, desaparecer del manuscrito impreso, del borrador robado a mi fantasía, tallado en letras doradas sobre mi frente, estampado en el corazón maltrecho. Si hubiese un hombre nombrado, puesto en frente de mi para apreciarlo, puesto en frente de mi para quererlo, saldría corriendo, buscando la salida más segura, o me paralizaría en el rincón de la penitencia, mirando la pared, y aunque se acerque a soplarme la nuca, aunque consiga arrebatarme una sonrisa, yo seguiría ahí, haciendo de estatua viviente, hasta que se aburra y se vaya.

 

26 de Noviembre

Y ahora que no estás porque mi indiferencia te alejó, en las horas escasas en las que cuento conmigo, escribo, sobre el asfalto, mientras los autos pasan, sobre el tejado mientras llueve, mientras miento, como un personaje que ahora ya no puede desprenderse de su película, y ha quedado encerrada en su ficción, y repite el final, y vuelve a empezar y no descansa. Está descalza de razones, vacía de realidades y sigue y sigue y no vuelve a su casa porque vive dentro del plató que la vio nacer, pronto morir y pronto renacer, hasta la eternidad oscura, el punto más lejano de un horizonte que se aleja.

 

27 de Noviembre

Miro el humo resplandeciente escalar el aire, exhalo, inspiro, exhalo, y un halo de ese humo se convierte en una figura erguida que me enfrenta, el genio ahora me mira a los ojos, tengo miedo, entonces soplo y se desvanece como el hielo en este vaso de ouzo; jamás pensé los deseos por cumplir; las cenizas las guardo en su memoria.

 

28 de Noviembre

Ya no sos la causa, si no el causante, sino la imagen, sino el actor, sino el personaje, herido, que me advierte como la melodía de un cencerro, sobre el tiempo y las palabras, sobre la ignorancia de ver pasar la vida según otros, de no mirar en el reflejo del adentro, en la pantalla de mi alma, paradoja absurda como tu que eres vos en mi, siendo esta que te escribe en silencio cuando no estás ni hablando ni fingiendo, ni siendo, ni plagado de razones por vivir, como yo, que estoy sembrando la semilla de una esperanza en cada línea que se acerca a tocarte con los ojos, para abrirlos, como alguna historia tuya a alguien pudo remediarle el corazón una tarde de un domingo.

 

29 de Noviembre

Fuimos del cuerpo al abismo, me hamaco en el hueco de tus manos. Despierto entre médanos vacíos de desierto, habito esta pieza de un mundo. Un miedo valiente entonces enfrentará bellos monstruos; entrego esta botella vacía al mar.

 

30 de Noviembre

Pido perdón si acaso cae el pensamiento sobre la hoja y las palabras llueven lentas sobre una tierra a veces fértil. Si las raíces juegan al laberinto de sus pozos para convertir la profundidad en frutos. Si la luna con su lejano poder marea las mareas, y el cielo juega a los espejos, dudando, dejándose llevar por el viento. Si lo que fue será, si está escrito en la aspereza de los rostros, en la historia, en los futuros imprevistos, en una línea recta proyectada al blanco de esta página persistente, luminosa, como una ráfaga secreta.

 

1 de Diciembre

Apresada en este universo que no avista los ojos de otro, de vos, de mi, pienso y luego escribo, siento y luego existo. Vivo en este pueblo fantasma, en esta casa deshabitada, en este espacio anodino. Cansada de la multitud de esta ciudad peligrosa, hablo al misterio, tal vez a nadie. Prefiero imaginar, lejos del ruido, mi propio espanto. Escribo esto un día, dos, tres, ya varios, y el sol sale en plena noche, como un faro de puerto embellecido.

 

2 de Diciembre

Si usted sos vos, que me amenaza con ser, yo lo miro y le digo: No existe.

 

3 de Diciembre

Ahora entre sudarios de pluma, de rocas, de tiempo, cerco la duda, el odio; despierto del hielo, de tu paso, de tu rostro en mi leño; y escribo consuelos para la razón, para la prisa hecha de lazos, vencida de azar; mientras alrededor de tu piel, duermen los misterios, como una fuga lenta.

 

4 de Diciembre                        

Hoy sólo se escuchan realidades que van y vienen, buscan algo, lo encuentran, lo tiran, sufren, aman, gritan, callan, resucitan. Mientras la soledad me mira sigo escribiendo a ciegas. Apuesto un sueño a la nada.

 

5 de Diciembre

Fuertes líneas del sol abren la tarde, entre viejas paredes cayendo del techo. Claudica un espacio, vacío a la luz, a la virtud, a la arena. El atajo de este espacio vacío se llena con  almas a cuesta. Al lado de la cama la cortina se abre al cielo, calla el empedrado de la calle su recorrido, y en las llamas se enciende bruscamente la calma de la prisa. Cada cuerpo tiene un mágico embargo, y nos teje el viento una canción de despedida. Las persianas se abrirán mañana nuevamente. El atajo se cerrará en sí mismo. La casa tranquila ahora duerme en mi, en la ciudad artera, con la noche, lentamente, una marcha al final siempre llega, y es el último viaje sobre el papel, en sus brazos blancos refulgentes.

 

6 de Diciembre

Se acerca la hoja que cambie el parecer y se conforme, que fije su objetivo en un extraño parecer y se conmueva, que fije el aroma de una carta perfumada de rocío, para exiliarse luego al olvido, pero perdure, cruce la cruz sin sacrificarse, encuentre su círculo blanco a la franqueza, a nuevas palabras nunca dichas, a un dialogo enunciado con los ojos, puestos en el corazón de la palabra.

 

7 de Diciembre

En algún momento alguien abrirá una botella y dirá “mercy”. Será temprano para perder o para regresar. Un tímido aire de hogar parecerá surgir de la cocina. Habrá una ensalada de fideos fríos, aceitunas negras, y una barra americana con banquetas grises altas. No estaré viendo cuando alguien comience a prepararse. Tal vez sea yo, que me senté en la hamaca de mi pieza a planificar los hechos, como cuando el gato blanco se cruzó y no tuve tiempo de acariciarlo, y este deja vu sin acentos franceses es un comensal italiano que por la cercanía mediterránea, no medita, sino que come de los frutos del supermercado arrancados a esos árboles góndolas de Venecia (juego de palabras castellanas que no sé si entenderás).Y ya cerca del final de este Capítulo, cansada de ofrecer disculpas y merodear los sentimientos que son y no son al mismo tiempo, que llegan y no llegan a vos, presiento que algo va a ocurrir, que pronto, en breve, se abrirá la puerta de esta intemperie, de este vivir en la calle de un sueño, para pasar a otra dimensión, de hechos, de palabras corporizadas. Y ahí estará el gato blanco y podré acariciarlo, cuando vuelva a cruzarse, cuando yo disponga el orden satisfactorio de los deja vu que serán pasados irremediables.

 

8 de Diciembre

Todo final es un principio, que duele, hasta la alegría de comenzar. Me entrego a este precipicio que acabará por rendirse a mis pies. Salto al abismo de mi misma para encontrarte. Y estás ahí, y estoy acá, y somos los mismos fantasmas que seremos, abriendo la puerta para salir a jugar, abriendo la puerta de la ausencia para sentarse a mirar en el espejo al tiempo que pasa mientras nada espera, el llanto que sobra mientras nadie sufre, la alegría remendada por los otros. Abriendo la puerta para entrar a la oscuridad y prender la luz. Abriendo la puerta para que se ventile. Abriendo la puerta para salir.



The end